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Lunes, 04 de marzo de 2013   |  Número 17 Año I
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el reportaje de excelencia sanitaria
la consultora elabora un informe anual DE BENCHMARKING
Medicina reproductiva en España: unidos con Áliad para mejorar
Anacer engloba a los centros especializados en esta área asistencial en España

Javier Barbado. Madrid
Hace tiempo que, en las clínicas de reproducción asistida españolas, se plantean sobre la mesa muchos interrogantes acerca de los indicadores científicos relacionados con la fertilidad tanto masculina como femenina. Fijémonos en lo que no todo el mundo conoce como, por ejemplo, el hecho constatado de que los varones de los países mediterráneos del sur de Europa a menudo padecen oligoespermia, esto es, el número de espermatozoides por eyaculado y por centímetro cúbico es menor que el esperable si se toman como referencia los valores estándares publicados por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Por el momento se sabe que el índice de natalidad en estas naciones es menor que en el resto de los países desarrollados, pero aquí no solo influyen factores biológicos, sino también otros de índole sociológica (las parejas retrasan la paternidad por razones laborales y de economía familiar básica, entre otras muchas).

Javier Peña (secretario), Florentino Garrido (vicepresidente) y Carmen Calatayud (presidente) durante un foro de Anacer.


Por esta razón, muchas de las clínicas especializadas en Medicina reproductiva con sede en las diferentes comunidades autónomas se agruparon en 2005 en una institución, ANACER, conscientes de que comparar los resultados obtenidos en sendos laboratorios no solo beneficiaría por separado a cada uno de los centros, sino también y, ante todo, a los pacientes que acuden a esta rama de la ciencia médica con la esperanza de ser padres.

La Asociación Nacional de Clínicas de Reproducción Asistida (a la que corresponde el acrónimo mencionado) lleva a cabo iniciativas de comparación sistemática entre centros (salvaguardando la confidencialidad de los pacientes)por medio de lo que se conoce como benchmarking, esto es, poner a disposición del conjunto tablas de resultados en los que cada empresa identifica de manera unívoca los que le corresponden y conoce de ese modo su posición en el ranking.

Asistentes a uno de los últimos congresos de Anacer.

Preguntada por esta actividad de ANACER, su presidenta, Carmen Calatayud, confirma a Publicación de Excelencia Sanitaria que “las clínicas de la agrupación se ‘asocian’ para compartir información sobre su desempeño con el fin de aprender las unas de las otras”. En su opinión, se trata de “una de las herramientas del sistema de calidad más útil, ya que ofrece la posibilidad de detectar oportunidades de mejora”. “En las reuniones debenchmarking–confirma– detectamos quién posee los resultados óptimos y eso sirve para convocar reuniones específicas en las que los representantes de las clínicas [con mejores cifras] explican al resto los métodos, técnicas y procedimientos que han influido en la consecución de los objetivos”. En consecuencia, “todos los centros de ANACER se benefician” de las conclusiones de la reunión.

Pero, ¿qué indicadores, aparte del referido número de espermatozoides, se estudian con más frecuencia en estas clínicas? Calatayud precisa que “se estudian variables como la tasa de fecundación, las tasas de embarazo o las de “niño en casa”, que son las que entendemos como probabilidad de marcharse a casa con un niño sano”. “Estos son los indicadores más relevantes, pero llegamos a analizar cerca de cien en las diferentes técnicas de reproducción asistida como inseminación, fecundación in vitro, donación de óvulos, transferencias de embriones congelados, etc.”.

Los responsables de ANACER han encargado a la compañía Áliad, desde hace tres años, un informe anual en el que se plasman las conclusiones de esta clase de análisis comparativos entre centros. “Los resultados en las ediciones anteriores –los del estudio en curso aún no se han divulgado– han sido muy buenos y se han situado siempre por encima de la media de los registros oficiales”, asegura su presidenta. Para confeccionar la investigación, “la asociación contrata los servicios de una auditoría externa de calidad que recoge los datos de forma anónima y elabora unas estadísticas que luego todos compartimos y en los que se puede ver la media, el peor y el mejor; cada centro se puede identificar después, conocer qué lugar ocupa en la clasificación y así detectar dónde puede mejorar”, sostiene.

Profesionales e integrantes de la asociación posan en una excursión reciente.

A su parecer, esta clase de revisiones y comparaciones se revelan como “la manera más rápida de no quedarse aislados y estancados en los resultados; los integrantes de los centros de ANACER nos hemos dado cuenta de que, si todos compartimos la información, todos, a su vez, nos beneficiamos y, con ello, se benefician nuestros pacientes”, remarca.

Demanda y prevalencia de alteraciones

Con relación a la prevalencia de alteraciones relacionadas con la capacidad reproductiva de las personas, Calatayud constata el aumento en el número de pacientes que acude cada año a centros especializados “debido, en parte, a la realidad social que vivimos, con mujeres que buscan su primer embarazo a una edad más avanzada, lo que trae consigo una menor posibilidad de conseguirlo sin ayuda médica”. “Por otra parte –continúa– las técnicas de reproducción asistida han avanzado mucho en los últimos años, siendo más efectivas y también más seguras, y está reconocido que la reproducción asistida española es referente en innovación y en alta calidad asistencial”. De acuerdo con esta experta, en la actualidad existen soluciones a patologías reproductivas antes difíciles de tratar “como es el caso de determinadas alteraciones genéticas, disfunciones espermáticas en el varón o problemas de tipo implantatorio en la mujer”. Tampoco debe obviarse –concluye– que, en este momento, la Medicina reproductiva aporta soluciones reales a nuevos requerimientos sociales como la maternidad en mujeres de edad avanzada o sin pareja masculina.

Reproducción asistida y ley

Sea de forma directa o indirecta, los directivos de ANACER permanecen muy pendientes, como es lógico, a los posibles cambios legislativos o administrativos que están relacionados con la Medicina reproductiva, a tenor de lo que esgrime la entrevistada: “Uno de los objetivos de nuestra asociación consiste en mejorar la calidad asistencial y el aspecto de la ética profesional en los centros, ya que pensamos que podemos colaborar en esta mejora dentro de la sociedad; por ello, el colectivo fomenta el desarrollo de esta rama médica en sus facetas preventivas, asistenciales y de formación, y siempre actúa a partir del principio del derecho del paciente a una Medicina de calidad”.

Calatayud precisa que, hoy, existen en España diferentes iniciativas legislativas populares encaminadas a que se tenga en cuenta la posibilidad de legalizar determinados tratamientos por el momento prohibidos (y, sin embargo, consentidos en otros países) como la selección de sexo o la subrogación uterina. “Por otra parte, los continuos avances en la Medicina reproductiva han hecho que nuestra legislación deba actualizar algunos elementos concretos como, por ejemplo, los relacionados con el acúmulo de embriones sin destino mantenidos en los biobancos”, reflexiona.

ANACER integra, en la actualidad, a diversos centros especializados, en concreto los que se citan a continuación: el Centro Médico de Reproducción Asistida de Valencia (CREA); la Clínica AISA de Reproducción y Biotecnología de Zaragoza; el Instituto de Reproducción CEFER con sedes en Barcelona, Lleida y Valencia; el Centro de Fecundación In Vitro de Asturias –CEFIVA– con sedes en Oviedo y Gijón; CEFIVBA (Centro de Fecundación InVitro Balear) en Palma de Mallorca; el Centro Ginecológico de León; el Centro Médico Manzanera de Logroño, el CIRH (Centro de Infertilidad y Reproducción Humana) con sedes en Barcelona y Lérida; la Unidad de Reproducción Vistahermosa con sedes en Alicante, Dénia, Almería, Madrid, Albacete y Murcia; el Consultorio Ginecológico ELCANO de Bilbao; Granada FIV (Centro de Reproducción Asistida y Genética Reproductiva); el ICI (Instituto Canario de Infertilidad) de Las Palmas de Gran Canaria; el IERA (Instituto Extremeño de Reproducción Asistida) de Badajoz; el Instituto MARQUES, con sedes en Barcelona y Sabadell; IRAGA (Instituto de Reproducción Asistida de Galicia) con sede en Santiago de Compostela; Tahe Fertilidad en Murcia; Procrear en Reus; Centro Ginecológico Pintado en Vigo; e IERA en Badajoz. A estos centros se suman las UR El Ángel (Málaga); Mediterráneo (Almería); La Vega (Murcia); Moncloa (Madrid); El Rosario (Albacete); y de la Clínica San Carlos (Alicante).

 

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