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Lunes, 05 de noviembre de 2012   |  Número 9 Año I
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LA ENTREVISTA DE EXCELENCIA SANITARIA
FRANCISCO JAVIER DODERO, DIRECTOR DE CONTINUIDAD ASISTENCIAL FUNDACIÓN JIMÉNEZ DÍAZ
“La Jiménez Díaz es la más elegida por los madrileños en lo que va de año”
El hospital aspira a conseguir el Recognised for Excellence del modelo europeo EFQM

Javier Barbado. Madrid
La continuidad asistencial responde a un concepto difícil  de llevar a la práctica y en el que la Fundación Jiménez Díaz se erige como uno de los primeros hospitales de la Comunidad de Madrid en potenciarlo por medio de una Dirección específica. En 2009, se implantó esta figura, que ostenta el entrevistado en el Grupo de Hospitales Públicos de Capio (concesionario de la histórica institución sanitaria), y, solo un año después, se extendió al resto de los centros de titularidad estatal. Como se deduce de la lectura de la entrevista, la certificación de la calidad y la formación de los profesionales contribuyen a explicar por qué los madrileños se decantan por el hospital desde que entró en vigor la normativa autonómica sobre área única y libre elección de centro y médico.

¿Desde cuándo trabaja la Fundación para implantar el modelo de excelencia europeo EFQM?

Desde 1999, se comienza un diseño de modelo de gestión de calidad total integrado, a su vez, en diferentes sistemas de gestión, tanto la ISO 9001 como la Joint Commission y la EFQM. En 2003 se acomete la primera autoevaluación global de todo el hospital siguiendo los criterios de excelencia del modelo EFQM. También tenemos una dirección corporativa de calidad y, desde 2003, se han hecho autoevaluaciones a partir de nuestros propios medios.

Francisco Javier Dodero de Solano.

Como sabe, la Comunidad de Madrid, en 2006, establece el modelo de excelencia EFQM como referencia a todos sus centros, incluyendo, por supuesto, a los sanitarios. En 2010, decidimos dar un paso, y, en lugar de llevar a cabo una autoevaluación con nuestros propios medios, recurrimos a empresas externas. En ese año, hicimos una con la compañía Áliad, y, en 2012, con la Fundación Ad Qualitatem.

¿Se trata de evaluaciones globales o a determinadas unidades o servicios?

Globales. Se trata de un sistema de gestión integral que se implanta en todo el centro y nos permite aunar esfuerzos para ir mejorando nuestros servicios generando un valor creciente en nuestros pacientes y otros grupos de interés. Las evaluaciones son una herramienta muy valiosa para conocer los puntos fuertes de nuestra organización y detectar nuestras áreas de mejora para avanzar en el camino de la calidad.

¿Es obligatorio que ustedes implanten el modelo EFQM?

En principio es el modelo de referencia, y, por lo tanto, el que impulsa la Dirección General de Atención al Paciente a través de la Subdirección General de Calidad.

¿Qué importancia le otorga la Fundación a la acreditación de la calidad?

La Fundación lleva trabajando en la mejora continua de la calidad y de la excelencia mucho tiempo. Además del modelo EFQM, se ha implantado también un sistema de gestión con la norma ISO 9001 en todo el hospital, estando certificado en la actualidad el Banco de Sangre, así como muchas de las características y requisitos de la ISO 14001 de medio ambiente. Periódicamente, desde nuestra Dirección de Calidad, hacemos auditorías  para que nos garanticen que, a pesar de estar no estar certificado todo el hospital, sí se gestiona conforme a los estándares de calidad establecidos.

Tenemos entendido que quieren ir más allá de lo que me ha contado con respecto al modelo EFQM.

Estamos de la mano de Áliad para presentarnos a uno de los reconocimientos propios de la EFQM, es decir, salir del entorno de España y tratar de obtener el Recognised for Excellence a nivel europeo. Ahora estamos ultimando la memoria para que, después, venga un equipo de evaluadores internacionales de la propia EFQM con los cuales tendremos un feedback real sobre cuál es nuestro nivel de gestión con respecto al modelo.

¿Cómo se coordina el centro, en lo que tiene que ver con la calidad de los procesos, con la Atención Primaria?

Nosotros tenemos 23 centros de salud en nuestro ámbito de influencia, pero nosotros no los gestionamos, sino el Servicio Madrileño de Salud. Gestionamos el hospital, pero no la Primaria. En 2009, se implantó la figura del director de Continuidad Asistencial, que soy yo mismo, y luego hay otros dos subdirectores de modo que, entre los tres, llevamos los tres hospitales [aparte de la Fundación, el Hospital Rey Juan Carlos y el Infanta Elena]. En cuanto a mi experiencia de gestión, he trabajado tanto en el hospital como en Primaria, y el gerente, Juan Antonio Álvaro, pensó en mí para este proyecto, que me pareció estupendo, ya que la continuidad asistencial es algo de lo que siempre se hablaba, y era un modelo que iba a ser apoyado como lo demuestra que, un año más tarde, esa figura se implantó en todos los hospitales públicos.

Como objetivos fundamentales de la continuidad, nos proponemos mejorar la solución de los procesos asistenciales del paciente como primera medida. Por lo tanto, conseguimos un sistema sanitario integrado; la apertura del hospital y de su ámbito de influencia, es decir, el centro no tenía un área tan bien definida y esa apertura significa que hay que abrirse a todos los centros de salud que forman parte de su área de influencia. Y procurar integrar la Atención Primaria en todos los procesos docentes, asistenciales y de investigación de la Fundación Jiménez Díaz. De hecho, disponemos de un Instituto de Investigación Sanitaria que ya está trabajando con alguno de los médicos de Primaria.

Para conseguir estos objetivos de continuidad desarrollamos lo que llamamos “canales de comunicación de sistemas”. Por ejemplo, todos nuestros médicos de Primaria acceden a nuestra historia electrónica (el hospital está por completo informatizado) en pie de igualdad con cualquier otro especialista, es decir, pueden ver toda la historia clínica del paciente, incluidos el laboratorio, radiología, etc. Tienen un sistema por el que se les comunica diariamente el alta de la hospitalización en urgencias de los enfermos de su cupo (tanto a médicos como a enfermeras), y también diseñamos un sistema de alertas para las pruebas que ellos piden, así como un sistema interno de calidad que denominamos C-15, que sirve para identificar la sospecha de malignidad procedente de Primaria y por medio del cual esos pacientes están citados en el hospital en menos de tres días, y el especialista le hace las pruebas pertinentes.

Pero la comunicación entre los dos niveles va más allá de la informática...

Todos esos métodos de comunicación incluyen a sistemas y a personas. Aparte de los dos directores de Continuidad Asistencial, tenemos un referente de este campo en cada uno de los equipos, el cual es nuestro interlocutor habitual aparte del director del centro. Y hemos establecido especialistas consultores, con diferentes grados de desarrollo, en casi todas las especialidades. Así, los especialistas en Medicina Interna se desplazan a los centros de salud y ven casos, resuelven dudas… Todo ello tiene por objeto lograr la continuidad clínica entre ambos niveles, la continuidad asistencial y de los tratamientos. Para ello disponemos de múltiples protocolos de actuación y de evasión de patologías más frecuentes pactadas en grupos mixtos con médicos de familia y especialistas de hospital: unos veinte o treinta para diferentes especialidades: Dermatología, Psiquiatría, Endocrinología, Pediatría… Luego tratamos de medirlos y evaluarlos.

¿A cuántos residentes forma cada año el hospital y qué garantías de excelencia docente les ofrece?

Tenemos una Dirección Corporativa de Docencia e Investigación, así como un convenio con la Universidad Autónoma de Madrid desde hace muchísimos años. La Fundación Jiménez Díaz tiene concedida la acreditación docente para 37 especialidades con 271 residentes en 2011, siguiendo los estándares de calidad de Ministerio y verificado, como le he dicho, por auditorías externas. En estos momentos estamos en un proyecto impulsado desde la Subdirección de Docencia de la Fundación Jiménez Díaz para mejorar la calidad docente que damos a nuestros residentes con el objetivo ambicioso de que nos escojan los “número 1” de MIR de las diferentes promociones.

¿Cómo ha afectado la libre elección de centro a la Fundación?

A finales de 2009, al igual que tenemos ese criterio para la calidad de atender las sospechas de malignidad (tanto las procedentes de Primaria como de los hospitales, por medio de sistemas de alerta y seguimiento diario como he explicado antes), implantamos el “Proyecto 15 por 15” en la Fundación, en el Infanta Elena y en el Rey Juan Carlos. ¿Qué quiere decir? Pues que queremos atender a los pacientes en menos de quince días tanto en consulta como en lo que a pruebas diagnósticas se refiere. Y también monitorizamos que, desde que estás citado en la consulta, no pasen más de quince minutos desde que están citados hasta que entran. Y esto lo hacemos por medio de sistemas informáticos que nos permiten saber, consulta a consulta y médico a médico, lo que están tardando y, si se desvían, por qué lo hacen.

Con este proyecto y un año después, se implantó la ley de área única y libre elección, con lo cual se trata de que los pacientes de nuestra área de influencian no se vayan, estén contentos. Según las encuestas que lleva a cabo la Comunidad de Madrid, hace dos años la Fundación se sitúa en primer lugar (el año pasado, el Infanta Elena), o sea que la calidad percibida por los pacientes nos sitúa bien. Si partimos de los datos de aplicación de la normativa de libre elección desde 1 de diciembre de 2010 hasta el 15 de octubre [de este año], y que presentó en rueda de prensa el consejero, detrás de los hospitales de apoyo (que son el Carlos III, el Niño Jesús y el Hospital de la Cruz Roja), el Clínico y nosotros estábamos prácticamente los primeros de Madrid. Y si nos fijamos en datos desde el 1 de enero hasta el 15 de octubre de 2012, la Fundación está en el primer lugar en cuanto a la elección de los ciudadanos.

¿Cómo fomenta el hospital la formación científica, docente y sanitaria de sus profesionales?

Como le he dicho, tenemos una Dirección Corporativa de Docencia e Investigación y un Instituto de Investigación Sanitaria que fue de los pioneros en Madrid en 2010, y que, a finales de 2011, fue acreditado por los organismos competentes. Por lo tanto, desde el Departamento de Formación Continuada y desde el Instituto de Investigación fomentamos que nuestros profesionales se mantengan al día. Y esto se plasma en que la Dirección Médica incluye todos los años, entre los objetivos de los servicios, metas en los aspectos docentes, de investigación  y de asistencia en cada uno de los servicios.
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