Política de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para recopilar información que ayuda a optimizar su visita. Las cookies no se utilizan para recoger información de carácter personal. Usted puede permitir su uso o rechazarlo, también puede cambiar su configuración siempre que lo desee. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra política de cookies.

Jueves, 14 de febrero de 2013   |  Número 16 Año I
Acceda a nuestra hemeroteca
la entrevista de excelencia sanitaria
JOSÉ MANUEL BAJO ARENAS, PRESIDENTE DE FACME
“La certificación obligatoria de la calidad es una cuestión de tiempo”
La agrupación ha publicado un manifiesto en el que aboga por la gestión clínica en los centros

Javier Barbado. Madrid
La Federación de Asociaciones Científico-Médicas de España (Facme) supervisa la misión de estas agrupaciones, que se resume en velar por que se cumplan los estándares mínimos de calidad en la práctica de la disciplina a la que representan. Su actual presidente, entrevistado para Publicación de Excelencia Sanitaria, explica el análisis y reclamos que contiene el último manifiesto del colectivo, accesible en su web y en el que se reivindica la gestión por medio de unidades clínicas como alternativa para sostener el Sistema Nacional de Salud (SNS).

José Manuel Bajo Arenas, presidente de Facme.

Facme ha publicado un manifiesto en el que alerta sobre la transferencia a empresas privadas de la gestión de centros sanitarios públicos en no pocas comunidades autónomas. ¿Está en contra de este hecho?

Nosotros defendemos que existen situaciones intermedias entre lo que responde a una gestión  privada y lo que lo hace a una pública directa. En esta última, hay mecanismos de funcionariado muy anquilosados, con rigideces administrativas. Entendemos, pues, que el camino medio es el correcto, por ejemplo una gestión clínica llevada a cabo por profesionales y cuya meta sea la eficiencia, esto es, buscar bolsas de ineficiencia y responder con los mejores y más efectivos tratamientos de que dispongamos. Así que se trata de instaurar unidades de gestión clínica en las que los profesionales se involucren tanto en el gasto como en la instauración de tratamientos coste-eficientes. Eso es, básicamente, lo que expresa Facme en ese documento.

Pero en él se advierte de que, de no tomarse una serie de medidas, la situación del Sistema Nacional de Salud será “irreversible”…

No somos futurólogos y no podemos aventuras qué va a suceder, pero lo cierto es que la situación ahora mismo es muy complicada. El Sistema Nacional de Salud tiene unos costes evidentemente caros; el gasto es disparatado tanto en el consumo farmacéutico como en las técnicas… En realidad, la Medicina es, en este sentido, un pozo sin fondo, porque las técnicas se reemplazan por nuevos avances de manera constante (afortunadamente) y eso incrementa los costes. Sucede también con los fármacos: surgen otros de nueva generación con menos efectos secundarios, más efectividad, mejores vías de administración, etc. Por lo tanto, estamos en una espiral de gasto extraordinariamente grande y hay que ponerle un límite, mantener aquellas técnicas que realmente se han mostrado eficientes y ofrecer con ellas unos “mínimos” (no podemos ir a una “Medicina de máximos”) para todo el territorio nacional. Ofertar una “Medicina de máximos” de forma universal tendría unos costes difícilmente asumibles.

¿Qué importancia le atribuye Facme a la acreditación de la calidad de los servicios?

En un tanto por ciento muy alto se trata de un asunto desarrollado por las sociedades científicas: me refiero a determinar qué es coste-efectivo, qué técnicas son las que realmente han demostrado ser útiles a partir de la Medicina basada en la evidencia y la literatura científica en vigor, y cuáles aún están en fase de experimentación.

Pero la acreditación, en general, puede ser de tres clases: de centros, de cursos y de certificación de los profesionales. Son tres cosas distintas. En la acreditación de centros, como sabe, tenemos las certificaciones ISO, en las que se pasa primero una inspección en la cual se hace una especie de “photo- finish” en la que se indican las áreas de mejora y que es un mecanismo utilizado de forma voluntaria por muchas clínicas. [Los auditores] hacen una revisión del estado de las cosas, de su funcionamiento… y se lleva a cabo un diagnóstico, y, si es necesario, se proporciona una solución para prepara al centro para el examen definitivo. Es algo razonable y loable.

¿Cree que debería ser obligatorio?

Yo creo que eso llegará, como sucede con todo (por ejemplo, ha pasado con las certificaciones de los cursos de formación continuada). Es un camino en el que se llegará a esa obligatoriedad con el paso del tiempo. Es, de hecho, una cuestión de tiempo.

¿Qué importancia le otorga Facme a la formación de los profesionales?

La formación de los profesionales resulta fundamental: eso está claro. Se trata, además, de uno de los primum movens de las sociedades científicas, es decir, se calcula que, cada cinco años, los conocimientos deben actualizarse, ya que aparecen nuevas formas de operar, nuevos métodos diagnósticos y terapéuticos… Para la práctica de una Medicina adecuada, resulta sin duda necesario que los profesionales puedan acceder a cursos de formación, sean de on-line o presenciales, para que, en ese periodo de tiempo, se establezca una continuidad en la recertificación conforme consta en la Ley de Ordenación de Profesiones Sanitarias [LOPS].

Facme acaba de publicar el Código de Buenas Prácticas de las sociedades científico-médicas. ¿En qué consiste?

El Código de Buenas Prácticas constituye una miscelánea en la que se establecen cuáles deben ser las relaciones con la industria, la administración, los profesionales…, el fomento de la transparencia…

 

| La información que figura en esta edición digital está dirigida exclusivamente al profesional destinado a prescribir o dispensar medicamentos por lo que se requiere una formación especializada para su correcta interpretación |

© 2004 - 2018 Sanitaria 2000, S.L. - Todos los derechos reservados.
agencia interactiva iberpixel.com