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Jueves, 31 de enero de 2013   |  Número 15 Año I
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DISTINTAS VOCES APUNTAN A LA MEDICINA PERSONALIZADA A CORTO PLAZO
La atención ‘holística’ del enfermo será un factor clave de calidad asistencial
Al considerar el perfil único del paciente se dejan de aplicar protocolos no siempre válidos

Javier Barbado / Redacción. Madrid
Diversas voces de la gestión, la clínica y la industria farmacéutica comienzan a materializar en artículos científicos y solicitudes concretas a las autoridades sanitarias el hallazgo de que una atención personalizada e integral del enfermo mejora de forma espectacular la calidad de la asistencia (e incluso, en algunos casos, elude costes innecesarios), lo que se revela como un factor clave para cumplir los requisitos de excelencia en la prestación de los servicios sanitarios.

Así, por ejemplo, el director general del Hospital Clínic de Barcelona, Josep María Piqué, en un trabajo que ha sido aceptado para su publicación en la revista Medicina Clínica, enumera algunos elementos innovadores en la sanidad emergente, y cita entre ellos, aparte de la Medicina personalizada, las terapias celulares, los procedimientos de mínima invasión y la robótica en el campo quirúrgico, las pruebas de imagen (como la tomografía axial computerizada o TAC y la tomografía de emisión de positrones o PET) y las tecnologías de la información y la comunicación (TIC).

Josep María Piqué, director general del Hospital Clínic de Barcelona.

Pero, además, alude a lo que en los últimos años se ha dado en llamar “biología de sistemas”, que, desde su punto de vista, responde a “un área interdisciplinaria en la que participan, además de médicos, biólogos, bioquímicos, matemáticos, físicos, programadores e ingenieros en control automático y teoría de sistemas, entre otros”. Y añade que “este enfoque holístico o global permite comprender de forma integrada el funcionamiento de los sistemas o procesos biológicos y profundizar en el entendimiento de cómo sus interacciones internas y con otros sistemas conllevan la aparición de nuevas propiedades”.

De acuerdo con el propio Piqué, este cambio de paradigma por el cual el médico comparte su conocimiento clínico con las aportaciones de otros profesionales, obliga, a su vez, a reorganizar el sistema sanitario. Y, a su parecer, ese cambio debe abordarse a partir de tres niveles: el primero, el replanteamiento de qué debe abordarse en el hospital y qué en otro tipo de centros; el segundo, la agrupación de forma coordinada de todos los dispositivos y agentes de salud de un determinado territorio para dar respuesta a la salud comunitaria, “que es donde deben resolverse la mayoría de los problemas de las enfermedades crónicas”; y, en tercer y último lugar, “una mayor orientación a los aspectos de prevención en el mantenimiento de la salud pública”, competencia esta última del Ministerio de Sanidad en cooperación con los gobiernos autonómicos, y, por otra parte, fundamental para prevenir la enfermedad y fomentar el uso responsable de los recursos sanitarios.

En lo que se refiere a la Medicina Personalizada, este directivo recuerda que, hasta el momento, la aplicación del tratamiento consensuado se apoya en ensayos clínicos en los que se compara una acción con otra en un número muy elevado de pacientes. “De la respuesta media de todos estos pacientes a un determinado tratamiento se concluye su eficacia y, a partir de ahí, se introduce para todos los pacientes de forma uniforme”, aclara, y apostilla que “ello se hace sin tener en consideración que, aunque la media de la respuesta fue positiva, en el mismo ensayo hubo pacientes que respondieron de forma satisfactoria y otros no”, lo cual deriva en que se prescriba el mismo tratamiento a muchos enfermos “que no van a responder adecuadamente al mismo y que, incluso, pueden experimentar efectos adversos sin que gocen de su beneficio de forma simultánea”.

Acto seguido, Piqué apunta a la Medicina Personalizada como la solución a este inconveniente, ya que trata de buscar determinantes genéticos o marcadores biológicos que predigan la respuesta del paciente a una terapia específica. Y añade que, en consecuencia, se evitarían medicaciones innecesarias y sus consecuencias por falta de efectividad “con el consiguiente beneficio terapéutico y evitación de costes”.

En lo que se refiere a la Medicina Personalizada y predictiva, el Instituto Roche acaba de proponer al departamento que encabeza Ana Mato un marco de referencia global en este campo, impulsando una estrategia específica en el Sistema Nacional de Salud (SNS) que se encuadre –como sucede con otras ya existentes– en su Plan de Calidad.

 Jaime del Barrio, director del Instituto Roche.

Su finalidad sería –apuntan fuentes de la propia entidad– “fomentar la excelencia clínica en un campo como la Medicina Personalizada (MI), de enorme complejidad y llamado a producir cambios profundos en el sistema”.

El Instituto Roche ha liderado en efecto una iniciativa para promover un nuevo modelo organizativo sanitario que ha llevado a la elaboración del informe “Propuestas para un modelo organizativo de Medicina Individualizada. Medicina en la era genómica”, que incorpora tanto sugerencias en el ámbito estatal como en el autonómico.

El objetivo principal del proyecto, según apunta la institución, es el desarrollo de un Modelo Organizativo de Medicina Individualizada, en el seno del Sistema Nacional de Salud (SNS) español que contemple la regulación, la planificación, el desarrollo, la gestión y la implantación de la atención basada en diagnóstico genético-molecular y su aplicación terapéutica, y sea de utilidad para los distintos grupos de interés implicados.

A juicio de Jaime del Barrio, director del Instituto Roche, un modelo organizativo semejante “implicaría otra forma de trabajar con una asistencia más racional y de calidad, fundamentada en: la acreditación de los laboratorios que realizan los biomarcadores, la protocolización de las actuaciones, la reducción de la variabilidad, la difusión del conocimiento, la formación reglada de los profesionales, la potenciación de la investigación y el impulso a la autonomía basada en la información proporcionada al paciente”.

 

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