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Jueves, 17 de enero de 2013   |  Número 14 Año I
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el reportaje de excelencia sanitaria
MODELO DE SEGURIDAD DEL PACIENTE BASADO EN EFQM PARA LA GENERALITAT
Cataluña, a la vanguardia en Seguridad del Paciente
69 hospitales de la red concertada autonómica se adhieren al plan, que concluye en mayo

Javier Barbado. Madrid
La Generalitat de Cataluña cuenta con un Modelo de Seguridad del Paciente innovador basado en el Modelo EFQM, que ha elaborado con el soporte de la consultora especializada Áliad. En la década de los años 90 del pasado siglo resultó decisiva para elevar la conciencia sobre un aspecto fundamental de la asistencia sanitaria: la Seguridad del Paciente. Escrito de este modo, con iniciales en letra mayúscula, toda vez que, desde entonces, constituye una parcela de conocimiento aparte en la literatura científica y en la práctica clínica. Tal como recuerda para Publicación de Excelencia Sanitaria el director general de Áliad, Julio González Bedia, el punto de partida internacional se sitúa en el libro titulado “Errar es humano: construir un sistema de salud más seguro”, editado en 1999 por L.T. Kohn y que fue encargado por el Gobierno de Estados Unidos a un comité especializado creado para ello. Entre sus conclusiones, la que cobra más fuerza revela que, en una de las naciones más desarrolladas del planeta, “entre 44.000 y 98.000 enfermos mueren al año en los hospitales como resultado de errores que se suceden en el proceso de atención” (Villareal-Pérez).

Ana María Rodríguez de Viguri y Julio González Bedia, presidenta y director general, respectivamente, de Áliad.

A partir de entonces, se extiende por los sistemas sanitarios de todo el mundo la mentalidad de que esos fallos de fatal desenlace son evitables en buena parte de los casos (aproximadamente en la mitad de ellos, apunta González Bedia) y, en consecuencia, se movilizan los recursos para promover estudios de campo como el estadounidense y ambiciosas estrategias de aplicación práctica en las organizaciones sanitarias. En España, se publica en 2005 el Estudio Nacional sobre los Efectos Adversos (Eneas) dirigido por Jesús María Aranaz Andrés, del Departamento de Salud Pública, Historia de la Ciencia y Ginecología de la Universidad Miguel Hernández de Elche (Alicante) y sin duda el especialista español más reconocido en este ámbito. Asimismo, en 2010 y con la misma metodología, Aliad desarrolla junto con el Dr. Aranaz y su equipo, el I Estudio de Efectos adversos para la Sanidad Privada (Proyecto Confianza).

En este contexto y de acuerdo con el directivo de Áliad, el Ministerio de Sanidad promueve su propia estrategia de carácter general en Seguridad del Paciente y, acto seguido, cada consejería de sanidad autonómica la desarrolla en su ámbito. Pero al final de este camino, como sucede con otros planes y estrategias, cada centro de salud y cada hospital tardan en aplicar su propio protocolo de actuación, algo que además debe coordinarse con las direcciones de área y departamentos de salud en que se divide cada servicio de salud regional.

A lo largo de 2012, Cataluña se ha colocado a la vanguardia en este aspecto esencial de toda iniciativa: su reflejo en el trabajo cotidiano de profesionales y pacientes. De este modo, el Departamento de Salud de la Generalitat desarrolla, con gran éxito de acogida y prometedores resultados, el “Plan para el Desarrollo de las Unidades Funcionales de Seguridad del Paciente en los Hospitales de la XHUP”.  En realidad –puntualiza el Jefe de Servicio de Promoción de Seguridad del Paciente de aquel organismo, Fernando Álava–, a finales de 2008 se empezó un proyecto muy similar con 23 centros hospitalarios de la red pública catalana, pero la experiencia “se quedó estancada” al no dar con aquello que se buscaba y, en 2011, el Ejecutivo autonómico abrió un concurso de licitación. El proyecto se lanzó en 2012 y en él Áliad desarrolla el Modelo de Gestión de la Seguridad del Paciente, como concluyen fuentes de la propia compañía, por su experiencia en modelos de gestión basados en el Modelo EFQM y en formación, y por la colaboración con expertos internacionales como el nombrado Dr. Aranaz y profesionales de la Asociación Española de Gestión de Riesgos Sanitarios, con la que Aliad mantiene un convenio desde 2008.

De acuerdo con éstas mismas fuentes, la adjudicación desbancó a competidores de mucho renombre en el sector y muy asentados en Cataluña, y se unió a la de otra empresa elegida por la Generalitat para el soporte informático del proyecto, Antares Consulting (ambas optaron a la concesión en una Unión Temporal de Empresas –UTE–, lo que dio más fuerza a la candidatura). En efecto, el programa TPSC cloud –como se denomina– constituye el aliado ideal del modelo desarrollado por Áliad y consiste en una herramienta on-line aplicada con excelente resultado en 450 centros sanitarios de todo el mundo.

Todos los hospitales de la red sanitaria concertada

La totalidad de los hospitales de la red sanitaria concertada de esta comunidad autónoma (XHUP), 69, se unieron de forma voluntaria al proyecto financiado por la Generalitat. El Modelo, basado en EFQM, consiste en  una serie de actividades diseñadas para su implantación en el hospital que configuran un sistema de gestión de la seguridad del paciente constituido por más de 80 prácticas seguras y 42 indicadores “para saber cómo implantar la Seguridad del Paciente” en un hospital, señala González Bedia. “La cuestión es que, con anterioridad, no existía un modelo que se correspondiera con una fórmula común para todos los centros” –aclara–.

A partir de este año, Cataluña se posiciona como Autonomía referente en este campo, como lo prueba que diversas fuentes consultadas confirmen que los gobiernos de otras Comunidades Autónomas ya se han interesado por el modelo catalán. Más aún: según adelanta a Publicación de Excelencia Sanitaria el subdirector general de Servicios Sanitarios del Departamento de Salud de la Generalitat de Cataluña, Josep Davins i Miralles, ésta tiene previsto extender el trabajo desarrollado en los hospitales a los centros de Atención Primaria. “Se trata de un aspecto de la asistencia muy promocionado por los organismos nacionales e internacionales como la Organización Mundial de la Salud o el Ministerio de Sanidad, y, por esa razón, extenderemos la misma estrategia” a los organismos del primer nivel asistencial, ratifica.

El proyecto de Cataluña ha constado de cuatro fases desplegadas a lo largo del año pasado. En primer lugar, se ha llevado a cabo una exhaustiva radiografía de la situación en la autonomía en lo que respecta a la Seguridad del Paciente mediante una autoevaluación EFQM en seguridad del paciente, y, más en concreto, a las medidas, protocolos y recursos materiales de que está dotado cada hospital. En esta primera fase –explica Álava– “se crean unidades funcionales especializadas en los centros cuya actividad repercute en cuatro áreas críticas del entorno hospitalario: la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI); el servicio de Urgencias; las plantas de ingreso y los quirófanos. Al frente de cada una, se nombra a un director o “referente de área” (por lo tanto, suele haber cuatro por hospital, salvo en centros que carezcan de alguno de los servicios mencionados).

Fernando Álava y Josep Davins i Miralles, del Departamento de Salud de la Generalitat de Cataluña.

Y en cada centro, a su vez, se crea una Comisión de Seguridad del Paciente integrada por los referentes de área y otros profesionales seleccionados con un solo fin: “Identificar los posibles riesgos que existen en cada una de las áreas y plantear soluciones”. Los directivos y profesionales disponen de un modelo de seguridad del paciente y una guía de implantación que permite aportar metodología para llevar a cabo la implantación real de las prácticas seguras.  “A todo ello –continúa Álava– se añade el sistema informático de notificación de incidentes o eventos adversos para fomentar la cultura del personal en la Seguridad del Paciente” (el citado TPSC cloud). Aquí llega el momento de definir los indicadores que permitan medir los errores y planificar su prevención, de modo que los hospitales crucen sus datos en cooperación directa con el Departamento de Salud que encabeza el consejero Boi Ruiz.

Cursos de formación presenciales y on-line

Otro aspecto ineludible de la experiencia reside en la formación de los profesionales para instaurar los aspectos prácticos del proyecto. Y, por supuesto, para difundir una cultura de Seguridad del Paciente a imagen y semejanza de lo que sucede en otros países desarrollados. En un primer nivel –apunta González Bedia–, se han ofrecido cursos dirigidos a los referentes de área que este directivo define como “muy prácticos, orientados a la gestión, presenciales y provistos de autoevaluaciones”. “Se han llevado a cabo tres impactos [de estos cursos] en 2012 y los hemos impartido junto al equipo docente del doctor Aranaz”, aclara. También se han celebrado talleres formativos adicionales y, en última instancia, se trabaja para implantar un plan de formación on-line acreditado que no solo se dirige a los referentes de área, sino, de un modo más amplio, al resto del personal asistencial de cada área o servicio.

El proyecto –cuya conclusión está prevista para mayo– implicará la formación de más 300 profesionales de la salud de Cataluña y ha tenido una excelente acogida.

Bibliografía citada:
-Kohn LT, Corrigan JM, Donaldson MS, Eds. To err is human: Building a safer health system, Committee on Health Care in America. Institute of Medicine. Washington D: National Academy Press; 1999.
-Villarreal-Pérez, Jesús Zacarías; Gómez-Almaguer, David; Bosques-Padilla, Francisco J. Medicina Universitaria 2011;13 : 69-71 - vol.13, número 51.

 

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